62 KM Kayak Mar Adentro

Este relato lo escribe Alejandro Ponce, Padre de un hijo de 12 años quien remó con el 62 km. Eduardo Bucher, remó con ellos, ya se había estado preparando haciendo kayaks con lobos de mar en las islas Palomino del Callao. Una experiencia realmente fascinante. Mar Adentro es la vida distinta y uno se sorprende con lo realmente maravillosa que es la vida en todo su esplendor. Disfuten de estas gratas líneas.

Dia 0
Hoy llagamos a las 7am a Lima desde Madrid. Con las mismas nos fuimos a la casa y comenzamos a de empacar todo lo que necesitamos para el viaje en kayak. Después de 30 días fuera lo que más extrañábamos era la comida. Así que nos hicimos tiempo y Ale se fue a La Red con su mami y su Nano a comerse un bistec apañado con fideos verdes. Yo me fui a Barra Chalaca con Michelle y nos comimos un delicioso ceviche!!

Llegamos a Arequipa a las 9pm y Ale tuvo la idea de visitar a los tíos Joselo y Rosita. No puedes imaginarte la alegría que les dimos. Nos quedamos con ellos como una hora y de ahí nos fuimos al hotel a descansar. Hicimos una parada en un restaurante que tiene vista a la catedral y tomamos una linda foto de noche.

Nos despertamos a la 6am al día siguiente para salir al viaje. Nos recogieron a las 7am y finalmente conocimos los que serían los miembros de nuestra expedición.

Quien la lidera es Duilio Vellutino. Lo conozco hace más de 35 años del colegio. Es un experto en todo lo que es turismo de aventura y un experto en kayak a nivel mundial. Matias era el otro guía que iría con nosotros. 28 años, arequipeño, y trabaja con Duilio hace como un año. Conoce bien la zona donde íbamos a navegar. Por otro lado los pasajeros:
Edie, tío de Duilio, limeño, 64 años, marino por más de 30 años, casado, 3 hijos ya mayores y como 10 nietos. Aunque eso sí, tiene un nieto predilecto que desde los 6 años le dio esquina!
Patty, mama de 2 chicos, un piloto triatleta y la otra hija estudia para chef en el Gordon Blue. Patty es una amante del trekking y ha hecho muchos de los circuitos de Perú. Nadie podría creer q tiene un hijo de 28 años!
Lalo y Emilio, Lalo es es Arequipeño un poco mayor que yo, tiene 50. Y lo curioso es que lo conocí recién hace un par de años por Emilio por qué es muy amigo de Ale en el colegio.
Este es nuestro equipo de expedición. Y como Duilio lo dijo desde un principio. Todos dependemos de todos, somos un equipo.

1er día
Son las 5am del martes, acabamos de levantarnos. Ayer nos dormimos a las 930pm después de una cena muy rica pescado a la minier y un postre caliente de fresas con vino y menta. Es increíble cómo las cosas más simples toman un valor inmenso cuando las disfrutas.

La expedición partió de matarani como al medio día. Cuando vimos a donde teneiamos q llegar no parecía algo muy complicado. Pero cuando te subes al kayak te das cuenta q es menos estable y cómodo de lo q pensabas. Que remar es más difícil de lo q creías y que hacer kayak en mar adentro es toda una experiencia. Las olas te levantan y bajan a su antojo, te duele todo después de un rato (hombros, espalda, brazos). Después de una hora o dos ya no puedes más! Solo quieres llegar! Y lo único q haces es preguntar, donde es? Cuanto falta?

Al comienzo Ale se quejaba, hasta decía que para q habíamos venido. Pero después, no sé que paso, todo cambio repentinamente, es como que aceptó que no quedaba otra, que estábamos metidos en esto por 5 días, y que teníamos que disfrutarlo. Y así fue. Comenzó a remar sin quejarse. No sabes cómo me ayudó. Yo estaba mareado y con dolor de espalda y el seguía sin quejarse. Me dirigía hacia dónde ir y como entrar a las rocas. Sentía q poco a poco nos convertíamos en un equipo sincronizado. Esa fue una sensación espectacular.

Después, como a la mitad del camino comenzó a hacerme comentarios sobre “tener awareness” de cosas que pasaban: como volaban las gaviotas o como era el agua. Muy bonito.

Después de dos horas y media que no dábamos más, nos dijeron es acá a la vuelta! Y comenzó la entrada a través de las rocas, espectacular! El mar ya estaba calmo, tenías la adrenalina de hacer algo medio técnico y después terminamos con unas vistas, unas cuevas espectaculares!!!

Al final llegamos a la playa después de 14kms y 3 horas de remada, pero todos con una sonrisa en la cara.

Y ahí recién comenzó la logística… se tenían que bajar toooodas las cosas para armar el campamento. Tenemos un bote de oradores, el famoso Mogollon, que siempre nos acompaña. Allí es donde se lleva todo, pero bajar las cosas a la playa es todo un trabajo en equipo. Ahí te vas dando cuenta que esto no es un viajecito para tomar fotos sino una expedición de verdad! Increíble.

Armamos nuestra carpa con Ale, trabajando en equipo y disfrutando el armar una carpa con mi hijo por primera vez. Organizamos nuestras cosas y comenzamos a disfrutar del lugar.

Instalaron una mesa grande y hasta decorada, nos pusieron una sillas comodisimas y nos sentamos a esperar el almuerzo: pescadito con pasta. A esas alturas parecía el mejor manjar que hayas comido…

El día se pasó disfrutando de hacer cosas simples, pero lo MÁS impresionante para mi fue el sunset…una de las puestas de sol más bonitas que he visto. Simplemente maravillosa.

La dormida fue normal, hay que acostumbrarse a no bañarse, a no tener agua y a dormir en el piso, pero de eso está hecha la vida. De disfrutar de las cosas simples.

Hoy tenemos remada doble. Unos 7 a 10km en la mañana y de ahí otro tanto en la tarde. El día promete!!!

2do día
Son las 10pm del martes. Acabo de meterme a la carpa después de un laaaargo día. Ale se quedo dormido hace 30 minutos. Estaba cansadisimo. Hoy fue un día muy largo y bastante difícil. Después de un suculento desayuno en una linda mesa mirando al mar y después de desarmar y embarcar el campamento partimos a las 10 de la mañana. Conenzamos a remar y nos dolía todo! Ale se pasó la primera parte reclamando pero la molestia se le fue poco a poco cuando aceptaba su realidad: no queda otra que remar! A mi también me dolía todo, principalmente el brazo izquierdo.

Después de 1 hora llegamos a una playita de piedras maravillosa. Paramos a descansar y descubrimos que en la parte de atrás habían unas dunas de arena o ceniza de volcán. Ale y Emilio fueron los primeros en ir a treparlas y después fuimos todos. La vista y la sensación fueron increíbles. La parada nos sirvió para retomar fuerzas y remar una hora y media más hasta la playita donde íbamos a parar para almorzar. La playa era linda, pero nos dimos con la sorpresa de que ya no era una playa inaccesible y sin gente. Resulta q han abierto una carretera y hasta la municipalidad de Islay tenía hasta un toldo público ahí. Habían como unas 10 o 15 sombrillas y la gente nos miraba como si hubiesen llegado extraterrestres. Hubo varios que trajeron a sus hijitos para tomarse foto con los kayaks y con nosotros. Aquí aprovechamos para darnos un chapuzón y Ale y Emilio sacaron sus máscaras de buceo y se fueron a tratar de explorar que había por ahí. Después almorzamos un extraordinario ceviche. Lo q es difícil describir es toda la logística q tomo hacer ese ceviche. Imagínense que todo, absolutamente todo lo q consumimos se tiene q cargar en el bote de Mogollon que nos acompaña. Y cada vez q llegamos a un sitio a acampar o a almorzar se tiene q bajar todo del bote (mesas, toldos, cocina, ingredientes,etc, etc) para hacer las cosas realidad. Increíble! Cada vez que veo toda la logística me doy cuenta por q es tan costoso el viaje.

Bueno, terminó el almuerzo y comenzó el sufrimiento! A Ale y Emilio los mandamos en el bote por qué la travesía iba a ser demasiado dura para ellos. Y la verdad que la travesía no fue dura, fue realmente un suplicio. Las olas eran enormes, estaba mareado y llego un momento simplemente mis brazos no daban más. Y justo, justo en ese momento de ya no dar más escuchamos a Duilio gritar: Conejo! Puñete! Puñete! Ja ja ja. Que quiere decir remar pensando que estás dando golpes a la altura del cuello a alguien. Con Lalo, que que suerte estaba remendado en mi kayak, nos matamos de risa de la ironía. Finalmente, después de recorrer como 10kms por 2 horas 30 en alta mar llegamos a punta Hornillos. Increíble!!! Pasamos por una cueva de lobos de mar impresionante. Nunca he visto a tantos lobos juntos y tampoco había escuchado el sonido que hacen tantos juntos en una cueva que genera mucho eco. Si cierras los ojos y simplemente escuchas parecía un cuarto de torturas o el infierno, jajaja.

Después hicimos unas pasadas entre las rocas increíbles. En una casi se voltea el kayak de Edi, pero la adrenalina de pasarla fue alucinante.

Pocos minutos de pasar por esto llegamos a la playa más maravillosa que puedas imaginarte. Una calentita desconocida, con varias playitas e islotes de rocas. Vas a ver las fotos y no vas a poder creerlo. Simplemente maravilloso. Llegamos y la cara de felicidad no nos la borra nadie!

Había mucho viento y armar nuestro campamento fue todo un reto. Pero a apenas terminamos nos pusimos zapatillas y subimos el cerró cercano para ver unos de los sunsets más impresionantes q te puedas imaginar.

En la noche jugamos rumi con todos y les encantó. Encendieron una parrillita he hicieron un pescado a la parrilla con verduras, delicioso. Las sobremesas son súper interesantes y Ale no puede con su genio y participa en todo. Cada comentario que alguien hace el sabe o opina. Le han puesto de apodo Petete o para los tiempo de hoy, Google, todo sabe! Jajajja

Estar sentado en tu mesita al aire libre, disfrutar de un tecito, de las conversaciones con el resto del equipo, de las historias increíbles que cuenta Duilio o Edi, no tienen precio. Eso es simplemente increíble.

A las 930pm q nos fuimos a dormir… después de un día MUY duro pero ha sido un día maravilloso. Todo lo bueno, cuesta.

3er día
Despertamos en Honoratos, una playa maravillosa a la vuelta de punta Hornillos. Aquí vamos a pasar 2 noches por qué hay mucho por ver y hacer. Nos despertamos tipo 6am, Ale cayó muerto de cansancio a las 8:30 de la noche. Después de un gran desayuno, está vez nos todo panqueques con manjar blanco y múltiples cereales y frutas nos relajamos un rato. Salimos en el paddle y Ale con Emilio trataron de bucear por las rocas con sus máscaras espaciales. Como a las 11 nos preparamos para la primera travesía: punta hornillos. No está muy lejos, como a 30 o 40 minutos pero la remada fue muy dura por q por primera vez remábamos contra la corriente y con viento en contra. Después de las típicas renegadas iniciales de la remada todo estaba saliendo bien. Con Ale hasta la aprendimos a virar el kayak rápido solo sincronizando la remada, etc. Llegamos y el espectáculo fue increíble. La formación de rocas era espectacular y está llena, repleta de lobos y aves. Los veíamos por todos lados y a pesar de que son enormes, 300kls un lobo macho, a penas nos veían “bostezaban” para mostrarnos sus colmillos y de ahí se tiraban al mar. Lo impresionante es la cercanía con que los vea desde el kayak. Visítanos varias cuevas y después entramos a una especial, es como un criadero de lobos. La misma que pasamos rápidamente la tarde anterior. Los pájaros nuevamente volaron sobre nosotros y escuchamos los mismo sonidos fortísimos. Esta vez Duilio se acercó mucho más hacia la playita con lobos pero varios lobos machos saltaron molestos al agua y toda salimos corriendo! De ahí iniciamos el regreso visitando más cuevas y bordeando todas las quebradas. Con Ale tuvimos la suerte de ver una nutria pequeña q se nos acercó. Cuando ya estuvimos por llegar a la playa, Duilio decidió hacernos pasar por un arco, tipo túnel, muy estrecho. La operación era difícil, sobre todo los el viento y la posición. De una u otra forma todos las cruzaron excepto nosotros. Ya te imaginarás la pelea con Ale. El me hechaba la culpa por no manejar bien y yo le hecha a la culpa por no tener pensamiento positivo. Al final regresamos, nos agarro un olon que casi nos voltea y ya teníamos el timón malogrado. Como sea llegamos a la playa los dos fastidiados y sin hablarnos. Lo q me gustó mucho es q a los 5 minutos Ale me busco para bañarnos. Yo lo entendí como un mensaje para amistarnos y conversar. Se q el detesta los sermones. Solo le pregunte algo: Ale, el dia que tu papá ya no este en la tierra y tú te tengas que acordar solo de una enseñanZa de tu papá, cuál sería está?
Mirando hacia abajo me dijo: mente positiva. Si Ale esa es, mente positiva y fe de que todo va a salir bien.
Después nos bañamos y fuimos a ayudar al equipo q está tratando de armar un toldo en medio de una paraca de viento. El calor al medio día era imparable. Tomo como 40 minutos y el esfuerzo de todos armar el toldo, pero si no lo lográbamos nos íbamos a achicharrar. Teníamos un calor infernal. Aprovechamos para almorzar unos deliciosos tacos, los niños eran de los que más disfrutaban mezclando todo lo q se podía.

Descansamos un poco y nos preparamos para la travesía de la tarde. Una caminata. Salimos en un bote por unos 20 minutos y nos dejo en playa aguja. Una playita que desde el mar no te das cuenta de cómo es por q es como un cañón largo hasta llegar a la playa. Vas a ver las fotos, es una de las playa más bonitas que haya visto en mi vida. Simplemente espectacular. Esto, miles de años atrás, es una zanja por donde bajo toda la lava de un volcán en moquegua q erupciono. Por eso las formaciones rocosas son tan especiales y bonitas. Y el agua es verde y trasparente. Para comenzar la caminata el bote no podía llegar a la playa así que no quedaba otra q tirarse al mar y nadar unos 50 metros o esperar a los paddles. Ale y yo decimos por nadar…espectacular pero muuuuuuy frío! Congelante.

La caminata fue alucinante. Ver todas estas caletas desde arriba era maravilloso. Lamentablemente me olvide mi celular y no pude tomar fotos pero veremos la que el resto del grupo tomo. Cuando hablamos en la noche con Ale me dijo que el lo q más le gusto del día fueron los lobos, para mi las vistas de estos paisajes maravillosos durante la caminata.

Ale y Emilio llegaron completamente blancos después de la caminata. Se la pasaron resbalándose y jugando en cuanto monte de ceniza o cal había en el camino. Fue una linda experiencia.

Llegamos, nos metidos al mar congelado…como le gusta el mar a Ale! Y de ahí teníamos una sorpresa: habían preparado como una ducha con una bolsa especial que calienta el agua con el sol. Pudimos bañarnos por 3 minutos cada uno con agua caliente! Pocas veces he disfrutado tanto la sensación del agua caliente cuando te duchas. Es increíble cómo estas experiencias te recuerda lo espectacular de algunas cosas de las que gozas todos los días.

Después nos cambiamos y disfrutamos de nuestras típicas tardes/noches unos piqueitos (está vez había queso frito con orégano como en Rio de Janeiro!), una buena conversa, algunos traguitos, un juego de rumi y una cena rica.

A las 8:30 ya nos queríamos ir a la cama…nos fuimos a acostar muy felices por otro día juntos.

4to día
Me acabo de levantar un poco triste de saber que hoy se termina el viaje. Por un lado, voy a extrañar este grupo de amigos que durante los últimos 5 días se convirtieron en mi familia y por otro, voy a extrañar mucho pasar 24 horas al día con Ale. Es increíble cuánto adoro a mi hijo.

Ayer salimos de Honoratos temprano, luego de otro maravilloso desayuno. Tomo por lo menos una hora o más simplemente desarmar el campamento y cargar el bote. Honoratos era la ultima acampada por qué nuestro siguiente destino era Caleta San Jose donde hay un pequeño hotelito donde pasaremos la última noche.

Cuando despertamos nos dimos cuenta que el mar había crecido bastante, que habían olas y que la travesía iba a tener cierta dificultad. Y así fue. El viaje fue corto, relativamente hablando. Visitamos las dos playitas que el día anterior vimos en la caminata. Pero dadas las olas, cada vez q teníamos que entrar a una playa teníamos que remar hasta mar adentro y dar la vuelta. Paramos en la primera playa, que yo la he denominado la Playa de Los Muñoz! Por qué hay una familia Muñoz q está tratando de apropiarse de ella. Nos relajamos un rato, comimos un snack y salimos nuevamente. Entramos después a la playa del ancla o Aguja. Esa remada si fue increíble. Entrar por ese cañón angosto, con mar calmo y vistas increíble valió 100% la pena.

Salimos de Aguja y sin darnos cuenta ya estábamos en Caleta San Jose! Era increíble la sensación de por fin llegar a algo de civilización. El hotelito es muy simple y su dueño Gonzalo un aficionado a la pesca submarina muy agradable. Almorzamos un Buffet espectacular. Causitas, pulpo al olivo, tiradito, ceviche, arroz con mariscos. Todo, todo delicioso y fresco.

De allí todos nos fuimos a hacer una siesta y en la tarde Duilio y Patty se fueron a una caminata y el resto a pescar. La pesca fue sorprendente, regresaron después del sunset como con 15 pescados y la cara de todos contenta. Sobre todo Emilio y Ale que el tío Edie les había dado sus primeras lecciones de pesca.

Es rico estar en un hotelito pero para ser sincero extraño el campamento. Extrañe sentarnos en nuestra mesa a tomar nuestro tecito y conversar del día, no se, en un hotel como que se rompe un poco la intimidad que te da el campamento.

Antes de comer, Duilio nos llevó a una caminata a una duna impresionante. Caminar por los cerros solo alumbrado por la luna también fue increíble.

Después nos juntamos a comer y terminamos en una fogata bonita en donde nos despedimos y agradecíamos y felicitamos muchísimo a Duilio a Matias y a todo el equipo, por un viaje increíble e inolvidable!